LA ESENCIA DE DECRETADO
Decretado nace en ese instante en que el vino toca el cristal y el silencio se vuelve promesa
Un brindis no es un gesto cualquiera: es el momento en que un deseo se eleva y se convierte en destino. Allí, donde las copas se encuentran, se despierta la certeza de que lo soñado puede hacerse real.








