Nosotros

Decretado nace en ese instante en que el vino toca el cristal y el silencio se vuelve promesa

Un brindis no es un gesto cualquiera: es el momento en que un deseo se eleva y se convierte en destino. Allí, donde las copas se encuentran, aparece la certeza de que lo soñado puede transformarse en una experiencia concreta. Decretado es el puente entre lo que pedimos y el universo que lo escucha.

Ese es el punto de partida de nuestro proyecto.

UN PROYECTO FAMILIAR

Este camino es una obra compartida

Padre e hija, Silvio y Antonella, unidos por el mismo propósito: crear, aprender y dejar huella.

Somos de Rosario, pero hijos de Mendoza: esa tierra que siempre nos llamó y que hoy nos devuelve a lo esencial.

En la búsqueda de un proyecto común encontramos un espacio de expansión, identidad y realización.

El vino se convirtió en nuestro lenguaje íntimo: un lugar donde conviven la memoria, la creatividad y la belleza de construir algo juntos que pueda trascender.

No seguimos una tradición heredada, decidimos construir la nuestra.

Una bodega boutique que crece a partir de decisiones conscientes, del respeto por la tierra y de una forma de trabajar que prioriza la calidad y el sentido.

Padre e hija, Silvio y Antonella, unidos por el mismo propósito: crear, aprender y dejar huella.

Somos de Rosario, pero hijos de Mendoza: esa tierra que siempre nos llamó y que hoy nos devuelve a lo esencial.

En la búsqueda de un proyecto común encontramos un espacio de expansión, identidad y realización.

El vino se convirtió en nuestro lenguaje íntimo: un lugar donde conviven la memoria, la creatividad y la belleza de construir algo juntos que pueda trascender.

No seguimos una tradición heredada, decidimos construir la nuestra.

Una bodega boutique que crece a partir de decisiones conscientes, del respeto por la tierra y de una forma de trabajar que prioriza la calidad y el sentido.

Mendoza es nuestra raíz

La tierra que nos inspira

Entre montañas que guardan secretos y cielos que parecen no tener fin, los viñedos respiran el aire seco de la altura y beben del deshielo andino.
Cada racimo encierra la fuerza de la tierra y la luz del sol, transformándose en un idioma propio: el lenguaje del terroir.
Nuestros vinos nacen en zonas de reputación indiscutida, reconocidas por crear consistentemente vinos de identidad y carácter:
Vista Flores, Los Cerrillos, Perdriel, La Carrera, Agrelo, Los Chacayes y Gualtallary, corazón del Valle de Uco y de Luján de Cuyo.
Territorios admirados y consagrados por su excelencia.

Entre montañas que guardan secretos y cielos que parecen no tener fin, los viñedos respiran el aire seco de la altura y beben del deshielo andino.
Cada racimo encierra la fuerza de la tierra y la luz del sol, transformándose en un idioma propio: el lenguaje del terroir.
Nuestros vinos nacen en zonas de reputación indiscutida, reconocidas por crear consistentemente vinos de identidad y carácter:
Vista Flores, Los Cerrillos, Perdriel, La Carrera, Agrelo, Los Chacayes y Gualtallary, corazón del Valle de Uco y de Luján de Cuyo.
Territorios admirados y consagrados por su excelencia.

NUESTRO EQUIPO TECNICO

Juntos forman un equipo que asegura coherencia y excelencia en cada etapa del proceso.

Enóloga

Victoria Pons

Reconocida por su precisión y sensibilidad, interpreta cada terroir con pureza y estilo propio. Respeta la esencia de cada varietal y tiene una capacidad excepcional para transformar atributos sutiles en el alma de cada vino. Es quien construye la identidad enológica de Decretado.

Asesor Agronómico

Francisco Evangelista

Con trayectoria en viticultura de altura y proyectos de alta gama, aporta una mirada estratégica, rigurosa y orientada a la calidad. Su conocimiento profundo de Mendoza es clave para guiar cada decisión técnica.

FILOSOFÍA Y ESPÍRITU

Creemos que un vino es más que su aroma o su sabor

Es una elección consciente; un instante para detenerse y conectar con lo esencial.

En Decretado, cada botella nace de una intención clara: honrar la tierra, respetar el tiempo y crear vinos que acompañen momentos verdaderos.

Cada vino es un decreto: una afirmación de aquello que queremos celebrar, recordar o invocar. Un puente entre deseo y experiencia. Decretado nace para que cada brindis tenga un sentido.

Para que lo que afirmamos con el corazón pueda elevarse y permanecer presente.

En sintonía con tu universo